¿Por qué la gente que duerme mal suele engordar?

¿Por qué la gente que duerme mal suele engordar? Seguro que más de una y dos veces te has hecho esta pregunta. Pues bien, hoy desde mSoluciona Valladolid te damos la respuesta. Se suele decir que duerme a trompicones quien es incapaz de dormir del tirón. Y esto, además de producir cansancio durante el día, hace que cojamos algún kilo de más, y no digamos si encima visitamos el frigo por la noche. 

Una investigación llevada a cabo por estudiosos de la Universidad de Chicago (EE.UU.) la falta de sueño estimula la liberación de señales químicas que aumentan el placer que sentimos al comer, sobre todo con alimentos como dulces o productos con grasas saturadas que tienen un alto contenido en sal y azúcares, es decir, lo que conocemos como picoteo.

Así lo confirma la directora del estudio, Erin Hanlon: “nuestros resultados muestran que la privación del sueño aumenta los niveles de una señal que puede incrementar la parte más hedónica de la alimentación, esto es, el placer y la satisfacción que sentimos cunado comemos. Concretamente, la privación del sueño parece aumentar el sistema endocannabinoide, lo que incrementa nuestro deseo de comer”.

Muchas veces no hablamos de insomnio, un problema mayor que nos impide conciliar el sueño y nos hace estar en vela toda la noche. Hablamos de dormir a ratos y mal, de despertarse varias veces durante la noche y levantarte con sensación de no haber descansado bien.

Durante la investigación, los estudiosos observaron cómo funcionaban dos hormonas ghrelina, aquella que estimula el apetito, y leptina, la que nos dice cuándo se ha saciado el apetito.

El problema es que siempre suelen apetecernos alimentos hipercalóricos, y así lo confirma Frank Scheer: “el estudio ofrece una nueva visión de cómo la privación del sueño no solo aumenta la ingesta calórica, sino que también induce cambios en los aspectos hedónicos de la alimentación”.

Seguramente, si una noche has dormido mal y te despiertas cansado, eres el primero en decirte eso de “un día es un día” y te animas a comer algo que en condiciones normales no lo harías. Erin Hanlon nos lo explica muy bien: “cuando uno tiene una barrita de chocolate y ha dormido suficiente, entonces será capaz de controlar su respuesta natural. Pero en caso de privación del sueño hay una mayor apetencia por cierto tipo de alimentos, por lo nuestra capacidad para resistirnos puede verse reducida. En consecuencia, estaremos más predispuestos a comérnosla. Y si lo hacemos una y otra vez, entonces ganaremos más y más kilos”.

Seguramente, después de tu razonamiento de “un día es un día” o “por un día no pasa nada”, habrás llegado a la conclusión de que te pasa porque has estado toda la noche sin dormir bien y has gastado más energía. Sin embargo, no es así, según confirman los autores: “el aumento de la necesidad energética es mínimo”.

La conclusión es clara. No es que necesitemos más energía, es que nuestro apetito por productos hipercalóricos y, en general, poco sanos, aumenta considerablemente: “el coste energético de permanecer despierto una hora adicional es modesto. Según nuestro estudio, por cada hora adicional que permanecemos despiertos consumimos en torno a 17 calorías extra, lo que nos da un total de 70 calorías por cuatro horas de pérdida de sueño. Sin embargo, y cuando tuvieron la oportunidad, los participantes eligieron los ‘snacks’ y consumieron un promedio de 300 calorías adicionales. Y a la larga, esto puede suponer una ganancia de peso significativa”.

Ahora ya sabemos por qué la gente que duerme mal suele engordar, ¿te sorprende?